Mundo ficciónIniciar sesión—No, no, no —Grita desesperada, moviéndose entre el agarre, pero solo logra que el hombre corpulento la sujetase con más fuerza.
—¡Ya basta! —le grita el hombre — es hora de ir con su esposo.La arrastra fuera mientras ella grita y se aferra al marco de la puerta con todas sus fuerzas, su cuerpo tiembla al poner más resistencia, su corazón se parte y un dolor insoportable la invade, como sintiendo que una parte de






