Mundo ficciónIniciar sesiónTras la liberación del jurado, el juez Méndez lee la sentencia. Y en todo momento valentino se mantuvo sonriente, en cada cargo en su contra que se le encontró culpable él moría de risa. La sentencia final la cadena perpetua, los murmullos se hicieron más fuertes y entonces estalló en carcajada enfermiza que enmudeció a todos, de un segundo a otro solo hubo silenció dejando oír su risa malévola.
—¿Qué es lo gracioso señor Figueroa? —interroga el juez.—En lo estúpido que son todos usted






