Durante los próximos dos meses, mi vida al lado del Alfa fue más de lo que hubiese imaginado. Viví feliz, mi embarazo avanzó y nos trajo una plena alegría a los dos. Todo mundo estaba contento ante la llegada del primer hijo del Alfa, pero Tarren y yo éramos los más felices. Él me procuraba hasta la exageración y yo no podía sentirme más emocionada. Nunca antes pensé en un hijo para mi vida, pero pronto me descubrí deseando su nacimiento, emocionándome al imaginarme a mi pequeña familia, a mi p