—Cyra, ¿estás viva y vas a ser mamá?
Su pregunta fue totalmente incrédula, más bien escéptica. Yo solo me llevé una mano al pequeño vientre y lo miré, aun sin creer que estuviese frente a mí, vivo y respirando.
—Bebé, ¿quién es ella? —la chica a su lado lo miró, algo recelosa de mí.
Y yo al fin la miré a detalle; era bonita y baja, de cabellos castaños y rostro ovalado. Era la actual novia de Zaid, lo supe enseguida. Me alegró ver que había avanzado, que había seguido con su vida.
—¿Ell