Luego de tres días al fin Morgan le da el alta a Aurore y, ya que en ese horario Damiana aún sigue trabajando, Armand decide llevársela mientras tanto a su apartamento.
En el trayecto, la pequeña va cantando aquellas canciones que le gustan mientras Armand sonríe feliz de que su hija ya se sienta mucho mejor.
—Papi, ¿la señorita Geller irá a verme a tu casa?
—Sí, mi amor por la tarde, cuando ella salga del trabajo.
—¿Y por qué no podemos ir nosotros a verla a ella? Sería una linda sorpresa.
—Sí