Lucie consigue despejar su agenda y salir antes de tiempo, mira su reloj y sonríe al ver que tan sólo se demoró una hora en terminar todos sus pendientes. Le deja encargados varios asuntos a la secretaria y se lleva a otros pocos para revisar en casa.
Al salir de allí camina con la actitud de una mujer poderosa, porque de otra manera quienes permanecen allí la verán con malos ojos y buscarán cualquier ocasión para hacerle daño, tal como lo intentó hacer Rebeca con su amiguita.
Sabe que su puest