Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl aire empezaba a escaparse de mis pulmones, pero no quería abandonar su boca por nada del mundo, como si lo necesitara para sobrevivir.
Mis manos ya recorrían su espalda, levantando su camiseta y sintiendo los músculos, la piel como si estuviera ardiendo.
Oímos un ruido y nos soltamos rápidamente. Theo se sentó en segundos y yo cogí un plato con la mano, fingiendo que estaba... No sé lo que estaba haciendo.
Mi resp







