Mundo de ficçãoIniciar sessãoEsperamos, intentando normalizar nuestra respiración. Pero no apareció nadie. O mejor dicho, Heitor y Babi ni siquiera salieron de la habitación.
Me levanté, aturdida:
- Vuelvo a mi habitación.
- Pero... Acabamos de empezar.
- Theo, no quiero que nos pillen nuestros padres así, bajo ningún concepto.
- Yo tampoco -admitió Theo.
Me acerqué a él, observando su rostro iluminado por los







