Mundo ficciónIniciar sesión- No conozco ningún sitio, señora María Lua. Pero puedo buscarlo, si no le importa.
- Greg, si puedes ayudarme con esto, te lo agradecería mucho. - Sonreí y atravesé la puerta automática, guiando a Cat.
En cuanto llegamos a la acera, levantó la pata y orinó en el primer árbol que encontró. Nunca había visto tanta orina en mi vida.
- Eres un buen chico, Gato. Me alegro de que controlaras tu







