- Perdóname, por favor... - supliqué.
- ¿Por qué pides perdón, sol? - Babi se arrodilló a mi lado, mirándome fijamente mientras me secaba las lágrimas.
- He provocado un escándalo... En fin, Dimi y yo... - Miré a los chicos Perrone.
- Todo ha terminado.
- ¡No se acabó, mamá! No estaba pensando en ti... Sólo en mí... Y en mí...
Ben me tapó la boca:
- No necesitas los detalles, cereza.
- Iba a decir mi... Satisfacción. - Me reí entre lágrimas.
- Da igual que sean detalles, cariño. - Él también se