Mundo ficciónIniciar sesiónLa sola idea de alejarme hacía que el corazón se me saliera del pecho, ya le echaba de menos incluso antes de que se hubiera ido.
No había nada más que hacer, no tenía sentido pensar hasta que me doliera la cabeza, tratando de encontrar una solución, simplemente porque no la había. Aunque tenía un plan contra los Hernández, podía no funcionar. O mejor dicho, las posibilidades de que saliera mal eran muy altas.







