Capítulo 47
DECIR que Vivian estaba en shock era poco; estaba más que aterrada. Su cuerpo se congeló en la cama donde estaba sentada y el color abandonó su rostro. Se encogió cuando la figura en el umbral dio un paso adelante.
—Sí, soy yo —dijo Claire, con sus labios curvándose en esa sonrisita de suficiencia que a veces hacía que a Vivian se le revolviera el estómago.
La mano de Vivian se aferró al edredón.
—¿Cómo... cómo entraste en mi... mi casa? —Su voz vacilaba, atrapada entre la increduli