Vi a Rata, tomarlo por el cabello, lo arrastró hasta llegar al salón grande.
—Esto es por haber matado a mi madre.
Le propinó un fuerte puño en la cara, puedo jurar que debió de partirle un diente, lo dejó en el piso, ahora fue el turno de Rasca culo, a ese hombre le pesa la mano y el impacto fue en un ojo. —El grito del pirobito se escuchó a kilómetros. El turno ahora fue de Arnold, este le torció la muñeca, cada uno de ellos le dieron un golpe, luego lo amordazaron.
—Ese pirobo se viene con u