Dije, Mojón me miró, veía las fotos de todos nuestros sobrinos.
—Si tú no interrumpes en el club, Any habría encontrado solo muertos. Yo he sido un sicario, suelo perder el control cuando la ira me domina, he torturado, pero los tipos que he matado han sido más lacras que yo, en ocasiones pienso que tenemos mucho porque arrepentirnos, aun así, no concibo hacerles daño a los niños.
—Todo es gracias a Rolad, Simón y Miguel. Ellos nos inculcaron cero abusos, cero maltratos a mujeres, cero matanzas