—Te acabas de convertir en unos de mis mejores amigos. ¿Ahora se van a ir a disfrutar?
—No, hoy se paga, y mañana podemos ir al otro lugar a reclamar y disfrutar de nuestra compra. La dirección te la dan en el despacho.
—Perfecto. —En ese instante ingresó mensaje de nuevo a todos y los vi arrugar la frente.
—¿Te mandaron esto?
El tal Guido le mostró su celular al compañero narizón y este afirmó mostrando el suyo.
—Debe ser algo del club, nos llegó a todos. Seguro se inventaron algún nuevo juego