—Lo siento. En esa clínica había un espacio para pasear en las mañanas o en las tardes. Vi que un enfermero siempre sacaba a un anciano y le rasuraba la barba, con los días me hice amiga de ellos, en un descuido tomé una cuchilla. La escondí por tres días para no despertar sospechas, una noche me encerré en el baño y me corté las venas, casi no salgo de esa.
Ahora era yo el que temblaba descontroladamente, «mis actos trajeron consecuencia». Eso fue lo que dijo Rata. «Hermano, no sé qué pasó o q