Mundo ficciónIniciar sesiónCeleste se sentía inquieta, la oscuridad le empañaba la vista pero no se sentía perdida, algo la sujetaba y se enterraba en su piel. Sentía dolor pero no le importaba aquello. Creyó haber visto un guante blanco en aquella negrura y los ojos de su madre, pero despertó de pronto con el frío envolviéndola.
Clara la despertó mucho antes de que la neblina nocturna se disipara. Celeste se sentía como si no hubiera dormido







