Mundo ficciónIniciar sesiónEl olor a fuego, sangre y humo hizo que abriera los ojos. Celeste no se había quedado dormida, después de tanta espera sus ojos se habían cerrado solos, aburrida de ver el tapiz azul y purpura que tenía al frente.
El humo entraba por la ranura de la puerta y el techo, Celeste miro extrañada y luego una flecha paso zumbando cerca de su rostro, ella se estremeció por el asombro.
— ¡¿Qué fue eso?! —pregunto C







