Por Ramiro
Estoy frustrado.
La impotencia se adueñó de nuestras vidas y sin embargo nos amamos como pocas personas lelgana hacerlo.
Rocío es la dueña de mi vida y no logramos avanzar.
Le quería decir que tengo su vestido, que duermo abrazado a su almohada y que por eso nadie duerme en mi habitación.
Rocío malinterpretó todo.
Es celosa y la entiendo, porque yo también me vuelvo loco si la pienso en los brazos de Gabriel.
Ella es lo más importante de mi vida y yo ya no sé qué hacer sin su amor, s