Por Rocío
Finalmente nació mi princesa.
Sentía el mismo miedo que sentía Ramiro, aunque teníamos todos los estudios en nuestras manos, hasta que no naciera, no estaríamos tranquilos.
Decidimos que la cesárea sería dos semanas antes de la fecha de parto, para evitar cualquier imprevisto.
Ver como Ramiro cortaba el cordón umbilical de nuestra bebé, fue una sensación muy rara, sé que ambos estábamos pendientes de la condición de nuestra niña.
Apenas lloró, los dos respiramos con tranquilidad, per