Por Rocío
Estoy saliendo de terapia, muy preocupada por Atilio, está en coma inducido, pero es muy difícil su situación.
Me siento muy mal, eso le sucedió por ser mi guarda espalda.
Me dicen que su trabajo es protegerme, pero no puede ser que haya vidas más importantes que otras.
Ante los ojos de Dios todos somos semejantes.
Puede ser.
Pero ante los humanos no lo somos y eso no se puede cambiar.
Eso me pone mal.
Estoy peor porque ahora, en lugar de salir con un guarda espalda, salgo con tres.
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