Por Rocío
Estaba muy cansada, desde hacía unos días no me sentía muy bien, pero lo atribuí a toda la situación que estábamos viviendo, el estrés que tenía por el estado de mi amiga, sumado a la muerte de mis padres, era muy grande.
Por suerte Karen se recompuso enseguida.
Cuando le sacamos el respirador, me relajé muchísimo.
Esa noche, al entrar con Ramiro a nuestro consultorio, que era como un pequeño hogar, nos abrazamos con fuerza y todo surgió sólo, nos amamos con intensidad.
No dejamos de