Por Rocío
Logré esconderme entre dos autos, volver a la clínica no era una opción.
Tal vez me entubarían nuevamente o Charo se podría ocupar de medicarme con algo que no correspondía y entonces moriría sin remedio.
Él ya no me cuidaba, ahora estaba con ella.
Lo raro era que no tenía lágrimas para Ramiro, el dolor estaba, tal vez era porque yo estaba en shock.
Estaba cansada, mareada y seguía con poco movimiento.
Logré llegar casi hasta la salida, siempre escondiéndome entre los autos.
La ambul