Eran cerca de las 9 de la noche y a pesar de que las horas me parecieron eternas en el “mundo real”, he logrado cumplirle mi promesa a Lissette, aunque creo que también influyó mucho el hecho de que ella no se separó de mí en todo el día. Entre las clases en la universidad, luego su tarde de shopping porque supuestamente ahora que socializaría más necesitaba un cambio radical de look por lo que se convirtió en mi hada madrina financiando las más de 20 bolsas que me compró.
Asique aquí estoy para