Vincent Howard era diseñador de modas. No era nada conocido en el ambiente, sus creaciones no habían tenido éxito en el exigente mercado de las ropas femeninas y masculinas, no se había ganado de un nombre en ese ámbito, sin embargo el tipo era bien porfiado, terco y no dejaba de presentar sus modelos en importantes casas de ropa y de diseños no solo del país sino del extranjero enviando sus dibujos a través del internet. Él estaba seguro que iba a triunfar, tarde o temprano, porque las línea