Apenas llegué al país, pagué la fianza de mi marido. Yo estaba muy furiosa con Henry. Lo esperé a la salida de la comandancia. habían muchísimos periodistas que tomaban fotos y hacían videos, pero a mí no me importaba nada. Estaba colérica y me mantenía con los brazos cruzados y mi naricita espalda, tamborileando el piso con mi pie, hecha una furia. Holiday salió cabizbajo de la comandancia, sin responder a la prensa y sin mirarme.
-Me casé con un hombre no con un gorila-, fue lo que le d