Häller una vez más me ayudó. A mi jefe de seguridad no le gustaba verme afligida y desmoralizada y saber que Moe había sido muerto de una manera cruel y no poder enterrarlo con dignidad, me angustiaba. Él, como les digo, tenía contactos en los submundos de la delincuencia. Se abocó entonces a averiguar donde fue enterrado Warren.
Esa tarde mientras montaba a caballo en mi picadero, me llamó Häller a mi móvil. -Al señor Warren lo despedazaron y lo incineraron y "Zeta" ordenó que su corazón