—¡Es verdad! ¿Realmente hay alguien flotando en el aire?
—¿Estoy soñando? ¿Todo esto es real?
En ese instante, todos los turistas presentes en la zona del Lago Espejo alzaron estupefactos la mirada hacia el cielo, observando a Salvador, llenos de asombro y emitiendo gritos y jadeos de incredulidad.
La escena en el aire era demasiado sorprendente y absurda. Después de todo, ¿cómo podía alguien flotar en el aire sin ningún tipo de apoyo?
Esto desafiaba por completo toda lógica científica.
Al mismo