Marta observaba con la mirada perdida por la ventana hacia las bulliciosas calles de la ciudad, pero en su interior sentía un leve alivio.
A pesar de que el entorno le resultaba completamente desconocido, la tensión constante que había mantenido durante todo el trayecto finalmente comenzaba desaparecer.
Recordando los peligros que había enfrentado en su camino, su cuerpo aún temblaba.
Aquella mujer que había fingido ser su madre la había arrastrado a un lugar apartado, donde aparecieron tres hom