—Así es, Marta. Eres tan talentosa y capaz que solo bajo tu liderazgo la familia Díaz podría mejorar— dijo Abelardo, apoyando rápidamente la propuesta.
—Marta, por favor regresa. La familia no puede seguir sin ti. ¿Acaso no quieres cumplir el último deseo del abuelo?
Los rostros de muchos miembros de la familia Díaz reflejaban una ansiedad bastante evidente, casi al borde de arrodillarse ante Marta.
—Tío, ¿por qué están actuando de esta manera? —Marta estaba completamente asombrada.
Nunca se hub