Ana estaba tan emocionada que casi no podía contenerse: —¡Muy bien, David! Si logras canjearte el favor de los Ares, organizaremos tu boda con Laura de inmediato.
Daniel, viendo que la situación había llegado a este crucial punto, no tuvo más remedio que aceptarlo en completo silencio.
Después de salir de la casa de los Sánchez, Juan llamó rápidamente a Lucía para que aceptara firmar el contrato con David.
Juan siempre actuaba con la conciencia muy tranquila. Cuando llegó a Crestavalle, Daniel l