Denisse, siendo un simple espíritu, nunca había soñado con tener un refugio tan magnífico como el Sable del Juicio. No había realizado méritos significativos, pero Juan le ofrecía un lugar semejante a un tesoro. ¿Qué había hecho de extraordinario para merecerlo?
Al principio, solo lo había seguido por gratitud y curiosidad, pero ahora, viendo lo que le ofrecía, su determinación de permanecer junto a Juan se fortaleció aún más.
—Sí, quédate ahí dentro. Mientras no sea necesario, no salgas a asust