Jeremías, quien ya había dejado de fingir, observaba a Patricia con una expresión de burla. Luego, con un tono muy frío y despectivo, continuó hablando:
—Mmmm, si no fuera por tu legendaria constitución capaz de desarrollar la cultivación masculina y, además, llevas la sangre de la familia Ares, ¿crees que mi hermano habría sido tan paciente contigo estos últimos días? Seguro que no lo sabes, pero una vez que mi hermano tome tú inocencia, aumentará sus probabilidades de avanzar en su cultivación