Juan estaba a punto de salir con Eusebio de la mansión de la familia Ares cuando, al pasar por una esquina, vio una figura que le resultó un poco familiar.
—¿Es ella?
Justo cuando Juan intentaba confirmar su sospecha, la figura desapareció entre la multitud que entraba en la mansión de la familia Ares.
—Eusebio, regresa tú primero. Tengo algo importante que hacer —dijo Juan de prisa antes de dejar a Eusebio y seguir a la figura misteriosa.
Si no se equivocaba, esa persona era el Patricia.
—¿Qué