Con la energía vital de Juan ya agotada por completo, y bajo la presión de la imponente aura del anciano, Juan estuvo a punto de desplomarse. Sin embargo, la intensidad de la fuerza del anciano solo duró un instante, antes de que se desvaneciera..
En poco tiempo, Juan ya estaba empapado en sudor.
¡Qué poder tan aterrador!
—Ah, olvídalo. Mis días están contados. Mi cuerpo ya está en su última etapa, y lo único que quiero es encontrar un verdadero líder para nuestra secta. Mientras viva, dejaré qu