—Otra alma llega a para ser juzgada.
Mi cuerpo se estremece al oír eso, miro a mi alrededor aterrada, buscando el origen de la voz, pero no hay nadie cerca de mí. Camino en una dirección, pero luego me detengo y camino a otra, buscando una salida que obviamente no voy a encontrar.
Pongo mis manos sobre mi pecho, pero mi corazón no late, en ese momento me doy cuenta de lo que ha sucedido.
—N-no… no sobreviví…— Susurro con mucho pesar esas palabras y me desplomo en el suelo, llorando y lamentándo