Minela
Me siento feliz y tranquila, hoy desperté sin secuelas de mi pesadilla. No puedo negar que despertar entre los brazos de Kolen no ha sido para nada desagradable. Ser lo primero que vea al despertar es una gran fortuna. Me quedé perpleja al ver que no tuve mis acostumbradas pesadillas de eso que me atormenta y, ¿si es como él dice? Entonces encontré la cura a mi condición, sus cálidos brazos. Kolen se antojó de ir a pasar el día en la alberca, fui hasta el huerto y me confesó que le gust