81. Retomar la vida
La consulta terminó entre una bruma, Ale solo logró prestar atención a algunas de las recomendaciones que le dio el doctor McGregor, ya del resto se encargaría Gia, porque ella no tenía cabeza ni para seguir las bromas y comentarios alegres del doctor, solo asentía y sonreía, aunque por dentro no dejaba de sentirse confundida.
Salieron del consultorio y reclamaron los medicamentos y vitaminas en la farmacia. Georgia notaba que a su hermana parecía costarle asimilar la noticia y no la presionó,