80. Primer control
Ale se despertó con algo suave y tibio bajo su cabeza, se sentía muy cómoda y sin ganas de levantarse, pero su vejiga tenía una idea muy distinta y la apremiaba para que corriera al baño. Soltó un lamento y enderezó un poco su cuerpo. Lo tibio y suave era uno de los senos de Grace, no pudo evitar la risa, porque no podían estar dormidas en peores posiciones: ella sobre el pecho de su amiga y la pelirroja parecía un desparrame sobre la cama, con media blusa levantada, una pierna hacia cada lado,