68. Batería inagotable
El fin de semana que Scotty pasó con su tía Lessy, se repitió más seguido de lo esperado, pues el pequeño no solo era consentido por Alessia, sino que se divertía sin descanso, por horas, mientras jugaba con Charlie. Se habían hecho muy buenos amigos, confidentes y aprovechaban cada momento que pasaban juntos.
En mes y medio, el pequeño Scotty les había dado a sus padres tres fines de semana para ellos solos.
—¡Hijo! —gritó Gia al ver a su pequeño en la sala del penthouse.
—¡Mami! —contestó el