47. ¿Quién es él, tía?
De vez en cuando el periodo de Ale llegaba cargado de fuertes calambres, dolor de piernas, debilidad, dolor de cabeza e irritabilidad, y esta oportunidad no fue diferente.
Pasó una semana desde aquel día en que Ale tuvo que lidiar con su periodo, y, aunque el dolor fue intenso, Noah estuvo a su lado en todo momento. Durante los días siguientes, ambos mantuvieron su dinámica en la oficina, trabajaban juntos y compartían momentos más allá del simple ámbito laboral. Noah no dejaba de preocuparse p