Releo el mensaje en mi celular una vez más y suelto aire con pesadez antes de volver a levantar la mirada y mirarme atentamente en el espejo del lavado. Aunque el fallo del juez no había sido del todo malo, la verdad es que los cinco salimos de sala de juicios, tensos y aún con los nervios de puntas.
Y trás eso Hansel propuso ir por algo de beber y así fué como junto al abogado, estuvimos en un restaurante hablando de lo siguiente que harían para que el fallo final y definitivo del juez, fuera