**ANDREA**
El hombre la mira con desdén, como si fuera apenas un objeto más, un bulto molesto, y le responde con una voz grave que me hiela la sangre:
—Tú también eres parte del paquete.
Ella se revuelve, intenta zafarse, lanza insultos entre dientes, amenaza con un tono que intenta sonar desafiante, pero hay algo distinto esta vez. Por primera vez desde que la conozco, la veo temer. No es miedo contenido ni fingido, es verdadero, palpable, se le nota en la forma en que su respiración se agita,