**ANDREA**
La impotencia me consumía. Aún sentía la rabia ardiendo en mi pecho después de la pelea con Santiago. Sus palabras resonaban en mi cabeza, clavándose como cuchillas en cada rincón de mi mente. La frustración se mezclaba con el dolor, y aunque intentaba convencerme de que había hecho lo correcto al echarlo de mi departamento, una parte de mí seguía temblando.
Me dejé caer en el suelo de la sala, con las piernas recogidas contra mi pecho. Respiré hondo, intentando calmar el torbellino