En una de las mesas del campus, Kansas, se encontraba sentada e inmersa en su lectura. Había perdido la cuenta de las veces que había leído Otelo, sin embargo, siempre la atrapaba de la misma manera y ayudaba que tuviera que volver a leer esa obra para un trabajo en la Universidad.
—“Ella me amó por mis trabajos, victorias y desdichas —Al escuchar eso, Kansas eleva la vista encontrando a Jonas frente a ella—… Yo la amé por su compasión, y no hubo más sortilegios” —cita el joven.
—Buena entrada