—Cree que Aye me odia? —pregunta con un poco de miedo haciendo sonreír a Alex.
—La conoces, ¿verdad? —Mateo oriental—. Entonces sabes la respuesta a esa pregunta.
—Si fuera ella me estaría odiando —escupe pasándose la mano por el pelo y Alex se carcajea ante esa confesión.
—Entonces es bueno que no seas ella —La mirada de Alex se posa en Adam, quien se había mantenido atento y callado en la conversación que entablaban Alex y Mateo—. Y tú —Lo señala provocando que el chico trague en seco—… ¿Q