Buenos Aires…
El rubio solo llegar quería a su casa lo antes lo posible y darle a su mujer lo que tenía preparado para ella y su tan esperada bebé. Al terminar la jornada de trabajo, Ian se dirige con velocidad al estacionamiento para buscar su camioneta y llegar a su hogar sin perder tiempo.
—¿A dónde vas tan rápido querubín? —le intercepta Gaby sonriendo con malicia.
—Estoy apurado para tus juegos —le dice sin detener el paso.
—Sabes que no puedes tener sexo con tu mujer, así que, ¿por qu