Luego de terminar el desayuno, Bonnie se prepara para regresar al campus. Marcelo no había regresado de la empresa y secretamente quería verlo antes de marcharse, pero por otra parte era mejor así, ya que todavía se moría de vergüenza por el pequeño accidente con el jacuzzi. Luego de despedirse de Mateo, camina hasta el elevador personal, cuando las puertas se abren, la espléndida sonrisa de Marcelo la obliga a sonreír.
— ¿Ibas a irte sin despedirte? —curioso el italiano.
—Tú te fuiste sin desp