—En la milicia, cuando un prisionero no hablaba en el primer par de horas. —Anderson le dio otro puñetazo. —Iniciábamos la tortura y ya cuando estaba cerca su muerte, solo entonces volvíamos a interrogarlo y decidíamos si viviría o moría. —Miró a Leviatán.
—Me parece una fantástica idea, después de todo Dankworth estará presente el día que se llevará a cabo la sentencia. —Miró a Lain con una sonrisa. —¿Y esa esperanza que tienes de ser rescatado? Olvídala, quien intente algo tendrá un destino