Astrid estaba reunida con Adam y hablaban del desastre que había resultado el secuestro de Camila.
Adam empezó diciendo:
— ¡Así que la madre del niño, es mi cuñadita! — dijo sarcástico— ¡Mira que ironía!
Astrid afirmó con la cabeza y exclamó:
— ¡Que increíble! ¿Verdad?— dijo ella— ¿Te imaginas, yo metida en problemas con Richard McIntyre?
El rostro de Adam cambió de expresión al decir:
— Ni siquiera yo quiero atravesarme en el camino de mi hermano— respondió Adam— ¡Ese tipo es poderoso! Mi p